Educacion¿Por qué castigamos antes de escuchar?

El profesor Andrés Jaquin pone en discusión la reacción del sistema educativo frente a los hechos que conmocionan a la provincia: “Antes de sancionar, hay que preguntarse qué le está pasando a nuestros chicos, a sus familias y también a la escuela”. En medio de los últimos episodios dolorosos y preocupantes que sacudieron a las escuelas de la provincia de Santa Fe, el profesor Andrés Jaquin compartió una reflexión profunda que interpela no sólo al sistema educativo, sino también a toda la sociedad.

“¿Por qué siempre sobresale primero el castigo antes que la pregunta?”, plantea el docente, poniendo el foco en una lógica que, según sostiene, parece repetirse cada vez que ocurre un hecho conflictivo dentro de una institución escolar. Para Jaquin, detrás de cada episodio de violencia, angustia, desborde emocional o conducta disruptiva, existe una historia que muchas veces no se escucha. “Nos apuramos a sancionar, a señalar, a buscar responsables… pero pocas veces nos detenemos a entender qué está pasando con esos chicos, con sus familias, con sus docentes y con una escuela que también viene golpeada”, reflexiona. El profesor advierte que la escuela se convirtió en un espejo de una sociedad atravesada por la incertidumbre, la violencia simbólica, las dificultades económicas y la falta de espacios de contención. “No podemos pedirle a un aula que quede aislada de lo que pasa afuera”, remarca. Su mensaje invita a abrir un debate urgente: ¿estamos educando desde la comprensión o desde el castigo? ¿Escuchamos antes de juzgar? ¿Estamos acompañando realmente a quienes forman parte de la comunidad educativa? En tiempos donde los hechos dolorosos generan conmoción inmediata, la reflexión de Andrés Jaquin propone algo tan simple como incómodo: antes de castigar, preguntar por qué.

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