El intendente frenó la iniciativa del Concejo que pretendía eliminar la Unidad de Gestión y transferir más de 145 millones al SAMCo. La discusión de fondo: quién maneja los recursos y por qué no hay respuestas claras.
El intendente de Villa Constitución, Jorge Berti, decidió ponerle un freno total a la Ordenanza N° 5.430 y vetarla en todos sus términos. La norma, impulsada por la oposición, buscaba desarmar la Unidad de Gestión de Salud y redirigir sus fondos directamente al Hospital SAMCo “Dr. Juan Milich”.
La decisión quedó formalizada a través del Decreto N° 2.932, ingresado al Concejo el pasado 9 de abril, y volvió a encender una discusión que ya no es solo administrativa: es política, económica y profundamente sensible para la comunidad.
Desde el Ejecutivo justificaron el veto con argumentos legales. Sostienen que el Concejo no puede meterse en la ejecución del gasto, una facultad propia del intendente. También remarcan que el SAMCo depende de la órbita provincial, por lo que transferirle fondos municipales sin convenios previos podría generar irregularidades y comprometer la responsabilidad del municipio.
Pero del otro lado, la oposición pone el foco donde más duele: la falta de explicaciones. Denuncian que más de 145 millones de pesos recaudados para salud durante 2025 no tienen un destino claro y que, tras modificaciones reglamentarias, esos recursos terminaron funcionando como una caja de libre disponibilidad del Ejecutivo.
En ese contexto, la ordenanza vetada aparecía como un intento de forzar transparencia y garantizar que el dinero llegue efectivamente al sistema de salud local. El veto, en cambio, sostiene el esquema actual y deja intactas las dudas.
La discusión de fondo es clara: no se trata solo de una cuestión legal, sino de quién controla los recursos y cómo se rinden cuentas.
Mientras tanto, el hospital sigue necesitando insumos, la demanda sanitaria crece y la comunidad queda atrapada en una disputa donde lo que falta no son argumentos, sino respuestas.