La recaudación tributaria registró en febrero una caída cercana al 10% interanual, marcando así el séptimo mes consecutivo de retroceso en los recursos fiscales. El dato confirma una tendencia descendente que se mantiene desde agosto de 2025 y que está estrechamente vinculada al desempeño de la actividad económica.
De acuerdo con los datos oficiales, la merma en los ingresos del fisco se explica principalmente por el comportamiento de los principales tributos asociados al nivel de actividad, como el IVA y los impuestos vinculados al consumo y a la producción. La desaceleración de la economía, junto con un menor dinamismo en el comercio y la industria, impactó directamente en la capacidad de recaudación del Estado.
Entre agosto de 2025 y febrero de 2026, los recursos tributarios mostraron caídas consecutivas en términos reales, reflejando el enfriamiento de distintos sectores de la economía. Analistas señalan que el deterioro en el consumo interno y la menor actividad empresarial están entre los factores que explican la tendencia.
El retroceso en la recaudación representa un desafío adicional para las cuentas públicas, ya que limita el margen fiscal en un contexto donde el Gobierno busca sostener el equilibrio de las finanzas del Estado.
Especialistas advierten que la evolución de los ingresos tributarios en los próximos meses dependerá en gran medida de la recuperación de la actividad económica. Sin un repunte sostenido del consumo y la producción, la recaudación podría continuar mostrando signos de debilidad.