Uruguay: Prevén tener resultados de segunda vuelta el sábado 30

Los uruguayos están a la expectativa de conocer a su nuevo presidente entre el derechista Luis Lacalle Pou y el oficialista Daniel Martínez.

La Corte Electoral de Uruguay (CEU) anunció este miércoles que los resultadosfinales del recuento de votos de la segunda vuelta presidencial celebrada el domingo pasado estarían listos el fin de semana próximo.

Habrá noticias “un poco más definitivas” el próximo sábado 30 de noviembre, declaró el vicepresidente de la CEU, Wilfredo Penco.

Los uruguayos se encuentran a la expectativa de conocer quién será su nuevo presidente para el periodo 2020-2025 luego que la noche del domingo anterior, día de las elecciones, el recuento preliminar de los votos arrojó un virtual empate técnico.

Con el 100 por ciento de los votos escrutados de manera preliminar, el candidato del derechista Partido Nacional (PN), Luis Lacalle Pou, tiene el 48.70 por ciento de los sufragios, mientras que el aspirante presidencial del oficialista Frente Amplio, Daniel Martínez, cuenta con el 47.50 por ciento.

De acuerdo con cifras de la CEU, la diferencia entre ambos candidatos es de 29 mil 695 votos, en tanto, existen 34 mil 573 votos observados (por revisar), lo que impide que se pueda proclamar a un ganador.

En principio, se había informado que este jueves o viernes se conocería el resultado del recuento oficial de los votos, sin embargo, Wilfredo Penco, vicetitular de la CEU, explicó a la agencia de noticias española EFE que se prevé que este dato no se tendrá antes de este fin de semana.

Penco precisó que únicamente el departamento de Flores, en el suroeste del país, concluyó su recuento de votos, incluidos los observados (aquellos que votaron en en un lugar distinto a su circuito original, por algún motivo justificado).


Denuncian nueva represión del Esmad en la capital colombiana

De acuerdo a las primeras informaciones durante la represión un joven resulto herido al caer de un puente peatonal y se encuentra en un grave estado.

A últimas horas de este miércoles, denunciaron la represión hecha por el Escuadrón Movil Antidisturbios (Esmad) en la capital colombiana tras la masiva movilización realizada en Colombia como parte de las jornadas de protestas del paro nacional, iniciado el pasado 21 de noviembre, contra las políticas del Gobierno de Iván Duque.

De acuerdo a los videos publicados en redes sociales a las 11 de la noche de este miércoles, en inmediaciones del Portal del Norte, en la calle 170 con Autopista Norte, en Bogotá fuerzas del Esmad reprimieron una protesta protagonizada por habitantes del sector.

En la avanzada policial,  los manifestantes  gritaban sin violencia y permanecieron en la vía. De un momento a otro, el Esmad irrumpió en el lugar y lanzó bombas aturdidoras y gases lacrimógenos.

Varios de los manifestantes denunciaron que el Esmad detuvo a varias personas que participaban en la protesta.

Un  joven resultó herido y se encuentra hospitalizado al caer de un puente peatonal.

De acuerdo a la  primera versión médica dice que el joven sufrió fracturas en brazos y piernas, además presentó una hemorragia interna que no representa gravedad y su estado de salud es estable y fuera de peligro.

“Pedimos justicia, que se aclare todo lo que pasó, sólo queremos saber la verdad”, dijo Leonardo Caicedo,  hermano del joven afectado.

Esta intervención del Esmad sería la primera de esta séptima jornada de manifestaciones en Bogotá. El pasado martes entró en operación en la Universidad Nacional, tras un enfrentamiento con manifestantes se refugiaban en el  plantel.

La movilización de este miércoles se realizó en las ciudades colombianas de Medellín, Bucaramanga, Cali, Barranquilla, Cartagena, Bogotá (capital), entre otras, para reiterar su rechazo a Duque y a los abusos de poder cometidos por agentes de las fuerzas públicas particularmente del Esmad.


Mesa del Sector Público convoca a paro Nacional de 48 horas en Chile

Los convocantes acusan al Ministerio de Hacienda de extorsión, debido que el primero de octubre entregaron un petitorio con propuestas a la entidad y ésta contestó que no habría respuesta hasta que cesarán las masivas movilizaciones.

La Mesa del Sector Público de Chile convocó a un paro nacional para este martes y miércoles, con el objetivo de exponer demandas que no han sido respondidas por el presidente de la Nación, Sebastián Piñera..

Los convocantes acusan al Ministerio de Hacienda de extorsión, debido que el primero de octubre entregaron un petitorio con propuestas a la entidad y ésta contestó que no habría respuesta hasta que cesarán las masivas movilizaciones que piden cambio de modelo sociopolítico en el país.

Las exigencias más comunes son mejora de distribución de ingresos, amplia cobertura a nivel universal y directa de la negociación, reajuste salarial para avanzar en crecimiento y equidad, trabajo docente garantizado, condiciones laborales y seguridad social, educación, formación y capacitación, defensa de los recursos de la salud pública y cuidado infantil.

Asimismo, se adhirieron a la jornada 16 agrupaciones, entre ellas el Colegio de Profesores, la Confederación Nacional de la Salud Municipal, la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales, la Asociación de Trabajadores de la Junta Nacional de Jardines Infantiles y Funcionarios Municipales de Chile

La Mesa del Sector Público reúne más de 700.000 trabajadores y se espera que la Mesa de Unidad Social, la cual agrupa 200 organizaciones y cuenta con más de 1 millón de afiliados, se sume a la jornada.

El paro contará con movilizaciones que finiquitan en la histórica Plaza Italia en Santiago de Chile, bajo la consigna No + AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones).


CIDH condena uso excesivo de la fuerza durante protestas en Bolivia

De acuerdo a la CIDH desde el 20 de octubre han fallecido 23 personas, 715 personas habrían sido heridas y otras 624 personas habrían sido detenidas.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó este martes el uso de la fuerza de policías y militares  por parte del Gobierno de facto de Bolivia para reprimir manifestaciones populares a favor del presidente Evo Morales.

La CIDH anunció que realizará una visita urgente a Bolivia, entre el 22 y 25 de noviembre, frente a lo que describió como el “riesgo de impunidad para violaciones de DD.HH.”

De acuerdo al comunicado emitido por la Comisión condena el uso excesivode la fuerza por parte de operaciones combinadas de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas e instó al Gobierno de facto a tomar las medidas necesarias para evitar la impunidad.

La CIDH constató que desde el Golpe de estado al presidente Evo Morales “la fuerte respuesta represiva por parte de las fuerzas de seguridad, con la utilización de armas de fuego, ha generado un incremento en el número de personas muertas y heridas”.

Además, advirtió, que resultan de “particular preocupación”  por la actuación de las fuerzas de seguridad para controlar el orden público, “sin que haya adecuado sustento legal”.

En el texto la Comisión planteó su preocupación  por el Decreto Supremo 4078 que “pretende eximir de responsabilidad penal al personal de las Fuerzas Armadas que participe en los operativos para restablecimiento del orden interno y estabilidad del orden público”.

Para la CIDH son “inadmisibles” las disposiciones de amnistía y de prescripción para impedir la investigación y sanción de responsables de violaciones de derechos humanos durante las protestas.

La Comisión reclamó al Gobierno de facto “garantizar el derecho a la reunión pacífica (…) preservar la vida e integridad de sus habitantes (…) garantizar el trabajo de los periodistas y de los organismos autónomos de protección y defensa de los derechos humanos”.

La CIDH citó información pública según la cual desde el 20 de octubre fallecieron 23 personas “en el contexto de la violencia social poselectoral”, 715 personas habrían sido heridas y otras 624 personas habrían sido detenidas.

En el contexto de la represión militar y policial este martes se presentó un nuevo episodio en los alrededores de la planta de Yacimiento Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), ubicada en Senkata, de la ciudad de El Alto, en donde fallecieron al menos tres personas y más de 30 resultaron heridos.

En el reporte del corresponsal de teleSUR en Bolivia, los pobladores denunciaron que el accionar policial cobró la vida de tres manifestantes y dejó varios heridos. Mientras que otra persona develó que son cuatros la personas muertas, sin embargo, la información hasta el momento no ha sido confirmada.


Áñez expulsa médicos cubanos y Ecuador intenta sacar provecho

Luego de la liberación de cuatro profesionales detenidos por las autoridades de facto en El Alto, el presidente cubano celebró su vuelta a la isla. La ministra de Salud de Lenin Moreno hizo una oferta de trabajo para ocupar esos lugares.

Cuatro médicos cubanos que habían sido detenidos por orden del gobierno de facto de Bolivia fueron liberados y llegaron sanos y salvos a La Habana. Se suman a otros 207 integrantes de las brigadas médicas que estaban cumpliendo tareas sanitarias mediante convenios con las autoridades depuestas el 10 de noviembre y desde entonces fueron hostigados y amenazados por los nuevos ocupantes del Palacio Quemado. Muchas de esas plazas podrían ser ocupadas por profesionales ecuatorianos, según dijo la ministra de salud del gobierno de Lenin Moreno, Catalina Andramuño.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, celebró el regreso de este nuevo continente desde un tuit.

En Bolivia había unos 700 profesionales cubanos, de los cuales más de 450 ya pudieron irse. El clima neofascista contra Cuba y Venezuela incentivado por la presidenta autodesignada Jeanine Añez, hizo temer por la vida de diplomáticos venezolanos, que debieron dejar el país, y por la de médicos que desde hace 13 años cubrían el sistema sanitario boliviano en regiones donde no hay profesionales de su propia nación. Algo similar ocurrió ni bien Jair Bolsonaro llegó al poder, que expulsó sin la menor justificación a una cantidad similar de médicos que estaban en ese país tras acuerdos firmados con el gobierno de Dilma Rousseff.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, había confirmado en la mañana del lunes que “los colaboradores de la salud Amparo García, Idalberto Delgado, Ramón Álvarez y Alexander Torres que habían sido injustamente detenidos en Bolivia”, estaban de regreso a La Habana.

Habían sido detenidos en El Alto, Bolivia luego de haber extraído dinero de un banco destinado a pagar los servicios básicos y los alquileres de 107 miembros del contingente en esa región. No hubo una acusación certera que justificara la detención.

Eugenio Martínez, director general para América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, argumentó que hubo una “calumniosa presunción de que el dinero se dedicaba a financiar protestas”. Pero que tuvieron que dejarlos libres al comprobar que los documentos, nóminas y datos bancarios presentados demostraban que la cifra extraída coincidía exactamente con los retiros de cada mes.

A raíz de estas situaciones y de la represión ordenada por Añez, Díaz-Canel ordenó el regreso inmediato de todo el plantel médico destacado en Bolivia.

Para la ministra de Salud ecuatoriana, esa situación podría ser una ventana de oportunidad para médicos ecuatorianos.

Otro gesto de la administración de Lenin Moreno para posicionarse entre los gobiernos de la derecha regional, por si quedaban dudas.


Una insólita denuncia de Almagro desnudó las irregularidades de la OEA en Bolivia

El uruguayo calificó de “espías” a los enviados argentinos para auditar las elecciones bolivianas y así desacreditar sus informes, en los que hablan de irregularidades y de la publicación anticipada de los resultados.

A medida que pasan los días, crecen las dudas sobre cuál fue el rol que tuvo la misión de la OEA en el golpe de Estado en Bolivia y el de su secretario General, el uruguayo Luis Almagro.

El domingo por la mañana, cuando aún faltaban al menos dos días para que se difundiera el informe sobre la elección presidencial, la Organización de Estados Americanos publicó un informe preliminar que desencadenó un nuevo llamado a elecciones por parte de Evo Morales y luego su renuncian, presionado por sectores militares y policiales.

Ya consumado el golpe y con decenas de muertos en las calles por la represión, Almagro habló con un medio mexicano para denunciar que en la misión para auditar las elecciones “había dos espías argentinos, no eran técnicos con capacidades electorales, es un despropósito, eso no se hace, es inmoral”.

La denuncia de Almagro hace referencia a Santiago Eguren y Gerónimo Javier Ustarroz, apoderados del Frente de Todos designados por el presidente electo Alberto Fernández para integrar la comitiva.

“Es llamativo que diga que éramos espías cuando ellos nos contactaron. Tengo los Whastapp, mails y los cheques con los que nos pagaron. Dormíamos en el mismo hotel que ellos, comíamos y desayunábamos juntos. Somos apoderados del Frente de Todos, no somos dos desconocidos”, contó Ustarroz, primo del diputado Eduardo ‘Wado’ De Pedro, en diálogo con varios medios, y agregó: “Ellos sacaron el informe anticipadamente y desencadenó una locura con muertos en las calles. No decimos que el informe que presentaron sea falso, sino que no aplicaron metodológicamente las herramientas que tenían que realizar”.

Según contó Ustarroz, el informe iba a ser publicado el martes o miércoles pero el domingo por la madrugada la misión de la OEA decidió publicar un informe preliminar que hablaba de irregularidades en el escrutinio.

“La auditoría iba a estar el martes o miércoles, según los propios tuits de la OEA. Ellos mismos dicen que son doce días a partir del primer día. Veníamos trabajando para evaluar los informes y hacer el informe de auditoría final. Pero el domingo a las dos de la madrugada, el jefe de la misión me mandó un mensaje avisándome que iban a sacar un informe preliminar. Y ahí se desencadenó todo lo que se desencadenó”, contó.

A partir de esta información, Alberto fue uno de los primeros en denunciar la “enorme responsabilidad” de la OEA en el golpe a Evo y también cargó contra Almagro, al señalar que gestión “será recordada como la más penosa” que ha tenido el organismo internacional.

Los dos enviados argentinos no respaldaron el informe oficial de la OEA sobre las irregularidades en el escrutinio. Señalaron que no pudieron acceder a los informes técnicos en los que se basó el organismo que conduce Almagro.

“Propusimos solicitar las actas de escrutinio para compararla con los datos cargados y eso no fue realizado”, contó a Clarín Ustarroz, quien también cuestionó que la auditoría analizara el escrutinio provisorio, que no tiene validez legal, y no el definitivo.


Dos informes internacionales prueban que no hubo fraude en Bolivia y que la OEA operó por el golpe de Estado

Dos trabajos independientes originados en EEUU y Europa basados en datos de las actas de los comicios, en documentos oficiales y de organismos como la propia OEA, no sólo confirman el triunfo de Evo Morales sino que empujan sospechas sobre la premeditación del golpe de Estado y el rol de Luis Almagro. Mirá los documentos y los contundentes argumentos

A contramano de los cuestionamientos que surgieron desde sectores internacionales así como también en la Argentina “explicando” el violento golpe de Estado ocurrido en Bolivia total o parcialmente a partir de la supuesta “manipulación” de las elecciones por parte de Evo Moralesse conocieron dos contundentes informes internacionales que además cuentan con la legitimidad de ser independientes que exponen y prueban que no hubo fraude en los comicios en ese país y que la Organización de Estados Americanos operó con su manipulada evaluación del escrutinio es post del golpe de Estado.

A través de un hilo de Twitter del científico informático argentino Rodrigo Quiroga, surgen diversas conclusiones que son abordadas en ambos trabajos: ni la OEA ni nadie pudo corroborar que haya habido fraude en las elecciones del 20 de octubre en Bolivia; justamente este último organismo internacional, encabezado por el uruguayo Luis Almagro, había recomendado, antes de los comicios, el sistema de recuento rápido de votos que se usó y que ahora es excusa para respaldar el derrocamiento de Evo, aunque su resultado no tiene valor legal; Morales ganó por poco más del diez por ciento de los votos respecto al candidato opositor Carlos Mesa, como lo que se cumplió con el requisito constitucional para evitar la segunda vuelta y ser proclamado presidentelas irregularidades estadísticas detectadas -mesas observadas- fueron marginales y no afectan ese resultado incluso quitándole los sufragios al MAS y dándoselos a Mesala tan mencionada detención del procesamiento de datos para el escrutinio definitivo no ocurrió durante un período de tiempo significativo en ningún momento.

Por un lado, uno de los dos documentos que desmienten a la OEA y ratifican el triunfo de Evo fue producido por el investigador de ciencias políticas de la Universidad de Michigan Walter Mebane, un reconocido cientista considerado como uno de los principales expertos en fraude electoral del mundo. Cabe aclarar que, además, no tiene afiliación política alguna, menos en América Latina y menos a favor de Morales.

Titulado “Evidencia en contra de que los votos fraudulentos hayan sido decisivos en la elección de Bolivia en 2019”, la investigación concluye que hubo irregularidades estadísticas que podrían indicar fraude sólo en 274 de las 34551 mesas de votación y que no se diferencia mucho de patrones vistos en otros comicios en Honduras, Turquía, Rusia, Austria y Wisconsin. “Incluso removiendo los votos fraudulentos, el MAS tiene una ventaja superior al diez por ciento”, sentencia el trabajo de Mebane.

El segundo informe que demuele a la OEA y ratifica el triunfo de Morales es del CEPR, un think tank que integran investigadores de distintas universidades de Europa. En este trabajo, enfocaron sobre la misión de observación electoral de la organización de Almagro y qué peso tuvo en el proceso electoral boliviano.

Las conclusiones resumidas en frases son lapidarias: que “ni la OEA ni nadie más pudo demostrar que haya habido irregularidades sistemáticas ni extendidas” en las elecciones; que “los resultados del recuento provisorio son consistentes con el resultado final”; que ninguno de los dos recuentos muestra patrones extraños en comparación con la distribución del voto en elecciones anteriores; que el recuento provisorio se detuvo al llegar al 80 por ciento porque eso era lo acordado y se retomó, un día más tarde, por pedido de la OEA; y que por el contrario el recuento definitivo y legalmente válido “no tuvo interrupciones significativas”.

Otro punto destacado del informe del CEPR es que fue la propia OEA la que recomendó a la gestión de Morales usar el sistema TREP que se implementó para el recuento provisorio y sobre el que recaen la totalidad de las observaciones del organismo presidido por Almagro respecto a irregularidades en el proceso electoral, aunque no tenga validez legal.

En sus conclusiones, agrega que “las dudas sin fundamento que echó” ese organismo sobre las elecciones “tuvieron una influencia significativa en la cobertura mediática y por lo tanto en la opinión pública” y que “la politización de lo que es normalmente un proceso independiente de monitoreo electoral parece inevitable cuando una organización a la que se le confía esa tarea hace declaraciones sin fundamentos que cuestionan la validez del conteo electoral”. Es decir, la OEA echó leña innecesaria e ilegítima a un fuego que el mismo organismo creó.

Mientras se espera la versión final del informe de la OEA, su titular Almagro sostuvo que el golpe lo cometió el propio Morales el día de la elección. De mínima, los informes del CEPR y de Mebane alimenta sospechas sobre Almagro, el excanciller uruguayo echado hace un año del Frente Amplio, y su manipulación y agite de un plan premeditado y articulado con la oposición, la policía, las Fuerzas Armadas y los medios para derrocar a Morales y reemplazarlo.


A una semana del Golpe, Evo Morales se mostró preocupado sobre la avanzada de violencia contra el pueblo boliviano

El líder aymara expresó sus inquietudes ante la posibilidad de que la critica situación en la que se encuentra su país derive “en una guerra civil”. Tambien denunció actos y abusos por “paramilitares” y pidió a la comunidad internacional el inmediato pronunciamiento en contra del quiebre institucional.

“Tengo mucho miedo. En nuestra gestión hemos unido campo y ciudad, oriente y occidente, profesionales y no profesionales. Ahora vienen grupos violentos”, advirtió Evo Morales al ser consultado por la agencia EFE sobre el riesgo de una guerra civil en Bolivia.

El líder aymara se encuentra como asilado político en México desde el 12 de noviembre desde donde aseguró tener “información de primera mano” de que hay “paramilitares organizados” y “pandilleros y drogadictos pagados” por la derecha boliviana para cometer actos violentos en las calles del país.

Desde las elecciones del pasado 20 de octubre, que desataron una grave crisis en Bolivia, al menos 20 personas han fallecido y más de 500 han resultado heridas en enfrentamientos entre partidarios y detractores de Morales.

Según datos de Morales, la cifra sería todavía mayor, pues en esta última semana, tras su renuncia el 10 de noviembre forzada por el acuartelamiento de la Policía y la “sugerencia” del Ejército a que dimita, sumarían cuanto menos 23 muertos “de bala”.

Mientras la convocatoria a nueva elecciones es todavía incierta, Morales dijo que vería de manera favorable que el Gobierno de España y de otros países de la Unión Europea (UE) participaran como mediadores para acabar con la grave crisis en Bolivia.

No obstante, se mostró crítico con “algunos países de la Unión Europea que tomaron una posición”, en referencia al apoyo de Reino Unido al nuevo gobierno en consonancia con la decisión de Estados Unidos.

“No me gustó, pero si toman esta posición (de mediadores) bienvenidos”, agregó.


Una multitud reclama la vuelta de Evo en La Paz

La columna ingresó pacíficamente a la ciudad al mediodía mientras lloviznaba y trató de aproximarse lo más posible al Palacio Quemado, la casa de gobierno, cuyos alrededores estaban bloqueados por barricadas custodiadas por la policía.

Desafiando la llovizna y a la policía, miles de partidarios de Evo Morales marcharon este jueves en La Paz para exigir la renuncia de la presidenta autoproclamada Jeanine Áñez y el retorno del líder indígena, asilado en México.

“Estamos bien enfurecidos con esta señora que se ha nombrado solita” presidenta, “queremos que Evo retorne”, dijo a la AFP Nery, de 28 años, vestida con pollera (falda ancha) tradicional aymara, mientras mascaba hojas de coca, una costumbre ancestral andina que sirve para evitar el cansancio y calmar el hambre.

Madre de una niña de seis años, Nery marchó a La Paz desde la vecina ciudad de El Alto, un bastión de Morales, junto a miles de trabajadores y campesinos, buena parte de ellos indígenas, que alzaban la bandera ‘wiphala’ de los pueblos aborígenes bolivianos, convertida en un símbolo del Estado por Morales en 2010.

La columna ingresó pacíficamente a la ciudad al mediodía mientras lloviznaba y trató de aproximarse lo más posible al Palacio Quemado, la casa de gobierno, cuyos alrededores estaban bloqueados por barricadas custodiadas por la policía.

De inmediato, casi todas las tiendas del centro bajaron sus cortinas y el tránsito vehicular quedó suspendido por el paso de los coloridos y enardecidos manifestantes, muchos vestidos con “ponchos rojos” de una organización campesina andina pro-Morales, quienes coreaban: “¡Añez golpista, fuera del palacio!”, “¡Ahora sí, guerra civil!” y “¡Que vuelva Evo!”.

“Estamos pidiendo la renuncia de la presidenta, esa presidenta racista, que se vaya esa golpista”, dijo a la AFP Juan Gutiérrez, un poncho rojo.

“Estos señores golpistas tienen que irse, Carlos Mesa, tiene que irse Áñez, (Waldo) Albarracín, (Luis Fernando) Camacho tiene que irse de Bolivia”, dijo a la AFP Gregorio Jucamari, de la central agraria Puerto a Costa, en alusión los líderes que impulsaron las protestas para acorralar a Morales.

“Esperamos la renuncia inmediata de la Áñez”, declaró Narciso González, trabajador de la construcción de 48 años, quien exigió además que se respete “el estado plurinacional” que reconoce oficialmente la existencia de los pueblos indígenas, 36 en Bolivia.

Unas seis horas después de iniciada la manifestación, fueron desplegados unos 50 militares con equipos antidisturbios y armamento de guerra, a custodiar la  avenida El Prado, la principal de La Paz, pero inicialmente no intentaron dispersar la marcha de los seguidores de Morales, observaron periodistas de la AFP.

Mucha gente de La Paz tiembla cuando bajan las columnas de aymaras desde El Alto. Hasta fines de la década de 1970, los indígenas no podían ingresar libremente a la ciudad sino que necesitaban un salvoconducto.

Germán Flores, un empleado público paceño de 62 años que miraba la marcha, pero no desfilaba, dijo a la AFP que “la gente de El Alto va a cortar los caminos y no va a dejar que lleguen alimentos a La Paz. Eso va a afectar a los que tienen más, que comen tres o cuatro veces al día, no a esta gente que come solo una vez al día”.

“Si el gobierno de Añez se consolida como una democracia, van a querer hacer lo mismo en otros países de América Latina”, afirmó. “Lo que me molesta es que la gente no reaccionó en su momento” para apoyar a Evo antes de que renunciara, agregó Flores, quien contó que era hijo de un activista asesinado por militares durante la dictadura del general Hugo Bánzer (1971-1978).


Evo dejó Bolivia tras el golpe de Estado y partió rumbo a México: “Volveré con más fuerza”

El ahora exmandatario boliviano subió al avión que envió el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Marcelo Ebrard, titular de la cancillería de dicho país, confirmó que la partida de Morales rumbo a tierras mexicanas.

El ahora exmandatario boliviano Evo Morales partió rumbo a México donde pidió oficialmente asilo político luego del golpe de Estado cívico-político-policial que orquestó un sector de la oposición, las Fuerzas Armadas y la comandancia de la Policía. El canciller mexicano Marcelo Ebrard confirmó la partida en un avión que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador puso a su disposición.

“Evo Morales ya está en el avión del Gobierno de México enviado para asegurar su traslado seguro a nuestro país”, dijo Ebrard a través de redes sociales. El diplomático fue el encargado de encausar los trámites necesarios para conseguir un salvoconducto.
El avión de la Fuerza Aérea mexicana llegó a Lima entrada la noche, donde cargó combustible y partió rumbo a Bolivia a buscar a Morales. Horas después obtuvo el permiso de las autoridades aéreas bolivianas para ingresar en su espacio aéreo y cerca de las 22:30 horas de Argentina aterrizó en suelo de Chimoré.
Horas antes, Morales publicó un nuevo mensaje en su cuenta de Twitter: “Pido a mi pueblo, con mucho cariño y respeto, cuidar la paz y no caer en la violencia de grupos que buscan destruir el Estado de Derecho. No podemos enfrentarnos entre hermanos bolivianos. Hago un llamado urgente a resolver cualquier diferencia con el diálogo y la concertación”.