Grütly, el pueblo que perdió la calma y solo tiene un policía por turno

Grütly, el pueblo que perdió la calma y solo tiene un policía por turno

Un establecimiento tambero de la zona, fue blanco, en el día de ayer, de un nuevo hecho de inseguridad, uno más de los ocurridos en la región.

Grütly, comuna del departamento Las Colonias, de una extensión de 16 mil hectáreas y una población de poco más de mil habitantes, perdió, no hace tiempo, la apacible calma que la caracterizó desde su fundación en 1869 por unas 18 familias de origen europeo.

La típica postal de puertas sin llaves y bicicletas sin candados, se perdió a partir de una escalada de robos que fueron reproduciéndose durante los últimos dos años. “Lamentablemente la situación económica hizo que todo se ponga muy difícil. Estamos realmente muy preocupados por los hechos delictivos que comenzaron con esta bendita pandemia que nos afectó a todos”, explicó Víctor Beltramino, presidente comunal de la localidad, al aire de Cadena OH!.

Las situaciones de inseguridad, que germinaron primero en la zona rural, rápidamente se hicieron extensivos a la urbe. El primer hecho de magnitud lo protagonizó una pareja de ancianos, cuando un grupo de ladrones irrumpieron en su vivienda a mano armada.

Poco después, se sumó el robo a un matrimonio en zona urbana, lo que derivó al presidente comunal a solicitar una audiencia con quien era por entonces ministro de Seguridad, Marcelo Sain, aunque Beltramino solo fue atendido por el secretario del titular de la cartera. Hechas las denuncias, las causas quedaron sin encontrar responsables.

“Hace un mes hubo un episodio violento en un campo sobre la ruta 68, donde una familia fue asaltada con disparos al aire a las tres de la mañana cuando estaban cerrando las vacas. Ayer a las 20, en una firma que tiene una producción de 60 mil litros diarios, con 25 familias que viven del establecimiento, se vieron sorprendidos tres familias. Dos desconocidos con armas de fuego redujeron a las personas y robaron una importante suma de dinero, ya que esta gente había cobrado el sueldo el día anterior”.

La ola de violencia en Grütly desborda a los cuatro policías que deben custodiar el extenso terreno, los cuales, además, se repartan en turnos de 24 por 48 horas, mientras uno de ellos se permanece actualmente de licencia. “El interior está olvidado en muchos aspectos, hay gente muy dolida con todo lo que pasó y necesitamos que nos brinden soluciones”, cerró Beltramino.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on skype
Share on whatsapp
Share on email
Share on pinterest