Un dirigente que atravesó la historia de Villa Constitución con coherencia, compromiso y una voluntad inquebrantable.
Por Daniel Baldomir
La historia del movimiento obrero de Villa Constitución no puede entenderse sin nombrar a Juan Actis. Obrero metalúrgico, delegado de la UOM, militante de base y dirigente de la histórica Lista Marrón, Actis fue parte de una generación de trabajadores que decidió dar un paso al frente cuando la dignidad, los derechos laborales y la democracia sindical estaban bajo amenaza.
Ingresó a Acindar a principios de los años ’70, y desde allí comenzó a construir su trayectoria sindical: de abajo, entre compañeros, en el taller, en las asambleas y en la calle. Fue parte de un proceso único de organización obrera que marcó para siempre a Villa Constitución y que incomodó a los poderes económicos, políticos y burocráticos que dominaban la época.
El 20 de marzo de 1975 sufrió en carne propia la represión que cayó sobre la ciudad. Detenido durante años, trasladado por distintas cárceles del país, Actis vivió la prisión política con la entereza de quienes saben que su lucha es justa. Sobrevivió, declaró, dejó testimonio. Su voz se volvió pieza clave para reconstruir la verdad histórica sobre el accionar represivo de aquellos años y la persecución contra los trabajadores metalúrgicos.
Lo que distinguió a Juan no fue solo su capacidad para organizar, debatir y conducir. Fue su enorme sentido social, su compromiso cotidiano con los barrios, con las causas colectivas, con cualquier injusticia que golpeara a un vecino o a un trabajador. No buscó cargos, ni protagonismo, ni privilegios: eligió siempre estar del lado correcto, aunque costara.
Su nombre queda grabado en cada etapa de la resistencia obrera, en cada pelea por condiciones dignas, en cada intento por recuperar la democracia sindical. Pero también queda en la memoria afectiva de una ciudad que lo vio caminar, escuchar, acompañar y sostener a quienes lo necesitaban.
Hoy Villa Constitución despide a uno de sus hijos más comprometidos.
A un militante que no bajó los brazos ni en los momentos más oscuros del país.
A un hombre que enfrentó a las patronales y a la represión con la misma convicción con la que defendió a su comunidad.
Juan Actis ya es parte de nuestra historia.
De la historia obrera argentina.
De la memoria viva de quienes creen que la justicia social no es una consigna, sino un deber.
Que su ejemplo siga alumbrando a las nuevas generaciones.
Que su lucha permanezca.
Que su nombre nunca se borre.
Hasta siempre, compañero.