La economía de Santa Fe acumula 24 meses consecutivos en recesión

Un estudio de la Bolsa de Comercio de Santa Fe indica que en 2019 la actividad económica retrocedió 1,1%. El informe señala que no se vislumbra ningún motor de crecimiento y agrega que “es difícil proyectar el inicio de una recuperación de la actividad económica”

La actividad económica en la provincia no se recupera. Según el último informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, divulgado este martes, el Índice Compuesto de Actividad Económica de la Provincia de Santa Fe (Icasfe) cayó 0,5% en diciembre de 2019 y acumuló un retroceso del 1,1% durante el año pasado. De esa manera, indicó la entidad, la actividad economía provincial lleva 24 meses seguidos de recesión.

Lo más grave del informe elaborado por el Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe es que en el cuatro trimestre de 2019 (de octubre a diciembre) hubo una profundización de la fase recesiva.

Las cifras respecto al mes precedente indican que la actividad económica de la provincia de Santa Fe se contrajo un 0,5% en diciembre, con un saldo de -1,2% durante el cuarto trimestre del año. Esta importante caída, compensada por el incremento del segundo trimestre del año, configura el resultado negativo de 2019, que fue de -1,1%.

No obstante, indica el informe de la Bolsa, la caída acumulada en 2019 fue inferior a la registrada en 2018. “Sin embargo, lo preocupante de la situación es que a 24 meses de inicio de la fase recesiva, prácticamente todos los sub-indicadores mostraron una contracción mensual (salvo la producción láctea) y sólo seis indicadores crecen en la comparación interanual”, señala el estudio.

Al mismo tiempo, los resultados de 2019 indican variaciones negativas en ocho de los catorce indicadores que componen el Icasfe.

En efecto, las series que crecieron durante 2019 fueron la faena de bovinos y porcinos (21,4%), la demanda laboral (17,9%), la venta de maquinaria agrícola (13,8%), los hidrocarburos (8,8%), la energía eléctrica industrial (4,6%) y la producción láctea (4,2%).

En cambio, mostraron indicadores negativos las siguientes series: puestos de trabajo (-1,2%), molienda de oleaginosas (-1,3%), ventas en supermercados (-2,8%), recursos tributarios (-5,8%), remuneraciones reales (-6,1%), consumo de cemento (-11%), gas industrial (-12,8%) y patentamientos nuevos (-16,9%).

“En este contexto en el cual no se vislumbra el surgimiento de ningún motor de crecimiento, sumado a las complicaciones a nivel macroeconómico, es difícil proyectar el inicio de una recuperación de la actividad económica”, concluye el informe.