“La peor sequía de Argentina en los últimos 60 años ha llegado a su fin”

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario indicó que la sequía llegó a su fin, arrojando un panorama alentador para la campaña 2023/24. Sin embargo, la cosecha de maíz y soja en el centro y norte de la provincia de Santa Fe arrojó resultados magros.

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) consideró que la región pampeana superó la sequía histórica al registrase en los últimos diez días lluvias entre 20 y 175 milímetros en toda la zona.

“La peor sequía de Argentina en, por lo menos los últimos 60 años, ha llegado a su fin. El último día del verano fue el primer día de un nuevo libreto para el clima argentino”, sostuvo un documento de la entidad.

La publicación afirmó que “las tormentas que se desarrollaron entre el 19 y el 28 de marzo dejaron muy buena cobertura y acumulados importantes en el centro de la región pampeana”.

La BCR precisó que el agua se derramó en un 85% de Córdoba, un 95% de Santa Fe y en todo Entre Ríos con lluvias de más de 50 milímetros.
Santa Fe, una de las provincias más castigadas por la falta de agua, recibió esta vez la mayor carga: un 20% de su superficie superó los 125 milímetros, concentrada en el centro provincial.

 

Los registros más importantes son los de Sunchales con 250 milímetros o Rafaela con 189 milímetros. En el extremo sureste, se destaca Rosario con 118 milímetros, Venado Tuerto con 110 milímetros y Álvarez con 104 milímetros.

El informe de la institución puntualizó que en el 70% del territorio entrerriano cayeron más de 100 milímetros. Los registros más importantes son los de Concordia con 209 milímetros y Paraná con 137 milímetros.

En tanto, en el 65% de la provincia de Córdoba la caída pluvial superó los 75 milímetros y, en algunas zonas aisladas de la franja central, resultó por encima de los 100 milímetros. Se destacan las localidades de Idiazábal con 150 milímetros, Marcos Juárez 113 milímetros y Córdoba capital con 104 milímetros.

Según la BCR, esta vez Buenos Aires quedó al margen de las precipitaciones ya que solo el norte y parte del este provincial recibieron lluvias por encima de los diez milímetros.

“Tener lluvias normales en este otoño es clave para la campaña fina y también para la gruesa 2023/24 en Argentina”, sostuvo la entidad.

Además, añadió que “en la región pampeana, la siembra de trigo del año pasado comenzaba con el otoño más seco de los últimos 35 años: faltaban de 100 a 150 milímetros para llegar a las medias históricas de lluvias de la región”.

“Comenzar el otoño con lluvias tan importantes, tanto por acumulados como por cobertura, es una señal fundamental para el próximo ciclo de trigo en Argentina”, enfatizó.

LA COSECHA DE SOJA ARROJÓ RESULTADOS MAGROS

La cosecha de soja de primera en el centro y el norte de la provincia de Santa Fe comenzó esta semana con “magros resultados”, que se explican en la sequía y las altas temperaturas que afectaron al cultivo durante todo el ciclo, con rendimientos para los primeros lotes de entre 4 y 5 quintales de promedio.

El informe semanal que elaboran el Ministerio de la Producción provincial y la Bolsa de Comercio de Santa Fe señala que la recolección se inició en los lotes más avanzados en madurez fisiológica, situados en el centro y sur del área de estudio.

Esos rindes de entre 4 y 5 quintales por hectárea, con algún lote puntual de hasta 10 quintales, son entre cuatro y cinco veces inferiores respecto del comienzo de la cosecha de la temporada anterior.

 

El trabajo indica que “los sojales se encontraron en dispares estadios reproductivos y en condiciones muy complejas, desde muy buenos, buenos, regulares a malos, por las muy variadas realidades (climáticas) acaecidas durante todo el transcurso del ciclo”.

En cuanto a los cultivos tardíos de soja y maíz, las lluvias de la semana “detuvieron el deterioro en lotes que se encontraban en estado bueno o regular, pero no cambió la condición en el resto, cuya situación es irreversible”.

Por el lado de la soja tardía, el informe indica que los lotes “que se encontraban en estado bueno o regular tendrían la posibilidad de un cierre de ciclo con disponibilidad de agua útil en los suelos y con ello una fructificación positiva”.

Algo similar ocurrió con el maíz tardío, ya que al menos desde lo visual se lo observó “con algunas reacciones que dependieron fundamentalmente de los distintos estados vegetativos en que se encontraba cada uno de ellos”.

Esta semana continuó la cosecha del maíz temprano, con un total de 77% de la superficie cubierta, un adelanto intersemanal de 2 puntos y un retraso de 2 en comparación con la campaña pasada.

Los resultados obtenidos continuaron siendo muy bajos a bajos, especialmente en los departamentos del norte, 9 de Julio, General Obligado, Vera y norte de San Javier, con mínimos de entre 6 y 12 quintales por hectárea, y máximos de entre 25 y 35.

En el sector algodonero hubo actividades en la medida en que lo permitieron las lluvias, con aplicaciones de defoliantes para su posterior recolección y la cosecha de algunos lotes. Los rendimientos fueron similares a los de la semana pasada, con valores mínimos desde 400 a 600 kilogramos por hectárea y máximos de entre 1.200 a 1.300 kilos.

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