Sacar de los cajones la Ley de Humedales

Sacar de los cajones la Ley de Humedales

 La travesía partió en kayak desde Rosario y recorrió 350 kilómetros por el Paraná hasta llegar al Congreso, donde se dejó un petitorio firmado por 400 organizaciones socioambientales para que se trate el cajoneado proyecto de la Ley de Humedales.

Enfrentar  a los lobbies del agronegocio, la minería de litio y el sector inmobiliario, pero ambientalistas, habitantes de las islas y hasta los “peligrosos” carpinchos de Nordelta reclaman su debate antes de que pierda estado parlamentario a fines de 2021.

La travesía de 50 kayakistas, organizada por la Multisectorial Humedales, partió el miércoles 11 de agosto desde Rosario —Paraná inferior— y desde allí sumó aplausos, comidas, gritos de alientos y apoyos varios para llegar una semana después a la Ciudad de Buenos Aires. El río, agitado como nunca por la contaminación y la sequía, desbordó para llegar al corazón político del país. Por eso la marea que comienza a formarse en la Plaza de Mayo promediando la tarde de ayer es colorida y diversa en su composición humana. Lo que une a estas personas es una exigencia al Congreso de la Nación: ¡Ley de humedales ya! 

Desde el comienzo de la pandemia hubo incendios intencionales en más de 500 mil hectáreas de humedales, principalmente en las islas del delta del Paraná. Sin embargo, la Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección Ambiental de los Humedales está trabada en una de las comisiones que debe discutirla: la de Agricultura y Ganadería que preside el correntino José Ruiz Aragón (Frente de Todos). En el Congreso hubo antes ocho proyectos parlamentarios similares que se cayeron.

Viale, que fue asesor parlamentario de Fernando “Pino” Solanas, explica el “triple lobby” para que la ley no salga: “En la Ley de Bosques estaba el lobby del agronegocio y en la Ley de Glaciares el lobby de la megaminería. Acá hay tres lobbys: el agronegocio por la ganadería y la soja que avanzan con su frontera sobre estos ecosistemas; la especulación inmobiliaria y los barrios cerrados como segundo lobby; y la minería que tampoco quiere esta ley, porque el litio se obtiene en salares de altura, que son humedales”. Si bien la ley no tiene un carácter prohibitivo y su función es “ordenar y regular el territorio”, “los grandes poderes de la Argentina son tan fuertes que no quieren ni una mínima regulación”.

Villa Constitución estuvo representada entre sus oradores por Fernanda del Carlo referente de Salvemos los Humedales/ Villa Constitución – «Los faros de conservación son una estafa»- asi lo manifestaba en el acto que se produjo en las puertas del Congreso

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