La emprendedora cultural impulsó, junto a la Biblioteca Cervantes de Empalme Villa Constitución, una biblioteca itinerante que acercó la lectura a clubes de la región y superó todas las expectativas.
La cultura también puede viajar, adaptarse y encontrarse con nuevos públicos. Esa fue la premisa que guió a Marcia Goroz, emprendedora cultural, al concretar un proyecto tan simple como transformador: llevar libros a los clubes de la zona durante el verano, convirtiéndolos en espacios de lectura, encuentro y descubrimiento. La iniciativa nació del trabajo conjunto con la Biblioteca Cervantes de Empalme Villa Constitución y tuvo como objetivo acercar la lectura a niños, jóvenes y adultos en un contexto diferente al habitual. Aprovechando la concurrencia masiva a los clubes en temporada estival, la biblioteca itinerante se instaló allí donde transcurre la vida social y recreativa, demostrando que los libros también tienen un lugar fuera de las estanterías tradicionales. El impacto fue inmediato. La respuesta del público superó ampliamente lo esperado: lectores espontáneos, familias que se acercaron por curiosidad y jóvenes que encontraron en los libros una alternativa de disfrute durante el verano. Para Goroz, el resultado confirmó que existe un fuerte interés por la lectura cuando se la acerca de manera accesible y creativa. Este proyecto no solo fortaleció el vínculo entre la comunidad y la biblioteca, sino que reafirmó el valor de las iniciativas culturales independientes y colaborativas. Una experiencia que deja huella y abre el camino a nuevas propuestas donde la cultura se pone en movimiento y llega a donde más se la necesita.