El concejal del bloque PS-Unidos se refirió al proyecto presentado junto a Francisco Bracalenti, que advierte sobre modificaciones de partidas, gastos sin crédito presupuestario y obras con baja ejecución. Entre los puntos señalados aparece un incremento de $409 millones en el presupuesto de una obra de pavimentación.
La administración de los recursos públicos y el cumplimiento del presupuesto municipal quedaron en el centro del debate político en Villa Constitución.
En diálogo con Daniel Baldomir en FM CB 97.3, el concejal Diego Martín explicó los cuestionamientos planteados en un proyecto presentado junto a su par Francisco Bracalenti, ambos integrantes del bloque PS-Unidos, mediante el cual solicitan al Departamento Ejecutivo información y documentación sobre distintos aspectos de la ejecución presupuestaria.
Entre las observaciones formuladas aparecen modificaciones de partidas presupuestarias, gastos registrados sin crédito asignado, obras con bajos niveles de ejecución y resultados financieros deficitarios.
Uno de los puntos que genera especial atención es el incremento de $409 millones en el presupuesto de una obra de pavimentación, una modificación sobre la que los concejales reclaman conocer los fundamentos y contar con la documentación correspondiente.
El proyecto también solicita precisiones sobre el destino de los fondos afectados a infraestructura y advierte que el Concejo Municipal no habría recibido la totalidad de los informes mensuales previstos para el seguimiento de las cuentas públicas.
El planteo abre interrogantes sobre los mecanismos de control, la planificación de los recursos y la información que debe estar disponible para los representantes de la ciudadanía.
¿Cómo se ejecuta el presupuesto municipal? ¿Qué explica las modificaciones de partidas? ¿Qué destino tuvieron los fondos afectados a infraestructura?
Los cuestionamientos deberán contrastarse con las respuestas y la documentación que presente el Departamento Ejecutivo. El acceso a esa información resulta fundamental para que el debate no quede limitado a declaraciones políticas y pueda sostenerse sobre datos verificables.
Porque el presupuesto municipal no es solamente una planilla de números: representa los recursos de los vecinos y las decisiones que determinan cómo se administran.